Reducen el estrés, mejoran el ánimo y nos hacen más activos. Está demostrado científicamente que vivir con un perro aumenta la serotonina y oxitocina, las hormonas de la felicidad.

Reducen el estrés, mejoran el ánimo y nos hacen más activos. Está demostrado científicamente que vivir con un perro aumenta la serotonina y oxitocina, las hormonas de la felicidad.